26 de diciembre de 2011

El jet lag entre México y el "fin del mundo"

El Cabo de Finisterre
Mi punto de partida desde Europa fue Galicia. En mi viaje a América, pasé por encima del cabo de Finisterre ("Finis Terrae", donde la Tierra se terminaba, en tiempos de los romanos).

Desde hace unos años, por cuestiones de operatividad y rentabilidad, ya no hay vuelos internacionales trasatlánticos desde Santiago de Compostela a México.

Recuerdo de pequeño el ver junto a mis padres los movimientos de los aviones de pasajeros desde la terraza descubierta del aereopuerto de Lavacolla. Desde entonces me gusta volar, y esta vez lo hice para emprender una nueva vida con mi esposa.

Pero ahora es distinto que cuando era niño: hace tiempo que los Boeing 747 de Iberia no pisan suelo gallego, y mi vuelo partió de Galicia hasta Madrid (un salto de una hora aproximadamente), para luego volver a sobrevolar el "fin del mundo" de nuevo y cruzar el Gran Charco atlántico. Sumando tiempo hasta el aeropuerto de México DF, he estado encerrado en un tubo de acero volador más de 12 horas.

Aún no tengo sombrero y chanclas, pero ésta podría ser
mi estampa habitual en esta (para mí) soleada Navidad
con Jet-Lag.
Me sigue asombrando que un fenómeno como el que supone volar en un aparato más pesado que el aire (durante más horas de las que cuesta cruzar España en coche), a más de ocho kilómetros de altura, con menos de 52 grados centígrados fuera y con aporte de oxígeno artificial pueda ser algo que se repite día tras día por un precio que podemos considerar irrisorio.

Pero bueno, dejaré de divagar y me centraré en el post: llevo más de una semana en México y las siete horas de diferencia siguen influyendo en mis ritmos vitales. Me despierto muy temprano y me entra sueño a horas que en España me parecían pleno día.

Es el conocido jet-lag, que supongo que en breve dejará de afectarme. Es cuestión de forzar un poco las necesidades del cuerpo, y éste se acostumbra.

Otra cosa a tener en cuenta por el uso horario distinto es que para hablar con alguien en España/Europa hay que recordar que hay siete horas de diferencia como mínimo: a veces el uso de teléfono-skype-messenger-whatsapp puede ser molesto tanto hacia como desde el Viejo Continente.

Tenedlo en cuenta si algún día emprendéis un camino similar al mío, desde Europa a México.

LA ÚLTIMA DEL POST

Cómo llegar a tu destino sin jet lag: durmiendo en el avión.
Recomendable: no llevar mucho equipaje de mano.

Imagen: lacomunidad.elpais.com

1 comentario:

  1. Nueva vida, nuevos horarios, nuevas costumbres. te irá bien... APRENDER A DECIR NO???... Xa veremos...!
    MD

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